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Presentación
La
tierra es el tercer planeta a partir del Sol y el quinto más grande
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Existe, por supuesto, cientos de otros nombres para el planeta en
otras lenguas. En la mitología romana la diosa de la Tierra era
Tellus
- el suelo fértil (Griego:
Gaia,
terra
mater - Madre Tierra).
No fué hasta los estudios de Copérnico
(siglo XVI) que se comprendió que la Tierra era sólo un
planeta más.
La Tierra puede, por supuesto, ser estudiada con
la ayuda de astronaves. No obstante, hasta el siglo XVIII no se dispuso
de mapas completos del planeta. Las imágenes del planeta tomadas
desde el espacio son de considerable importancia; por ejemplo, son una
inestimable ayuda en la predicción meteorológica y especialmente
en el seguimiento y predicción de tormentas. Además son de
una extraordinaria belleza.
La Tierra está dividida en
varias capas que tienen distintas propiedades quimicas y sismológicas
(la profundidad está expresada en km.):
0- 40 Corteza
40- 400 Manto superior
400- 650 Región de transición
650-2700 Manto inferior
2700-2890 Capa D''
2890-5150 Núcleo externo
5150-6378 Núcleo interno
El grosor de la corteza varía considerablemente, es más delgado
bajo los océanos y más grueso bajo los continentes. El núcleo
interno y la corteza son sólidos; el núcleo externo y las
cpas del manto son plásticos o semi-fluidos. Las distintas capas
están separadas por discontinuidades
que se hacen evidentes en los datos sismológicos; la mejor conocida
de estas es la discontinuidad de
Mohorovicic
entre la corteza y el manto superior.
La mayoría de la masa de la Tierra está en el manto, la
mayor parte del resto está en el núcleo; la parte que habitamos
es una minúscula fracción del total (valores de la tabla
expresados en 10E24 kg.):
atmosphere = 0.0000051
oceans = 0.0014
crust = 0.026
mantle = 4.043
outer core = 1.835
inner core = 0.09675
El núcleo está compuesto,
probablemente, por hierro (o hierro y niquel) aunque es posible que pueda
contener algunos elementos más ligeros. Posiblemente las temperaturas
en el interior del núcleo lleguen hasta los 7500 K, lo que es más
que la superficie del Sol. El manto inferior probablemente
se compone de Silicio, Magnesio y Oxígeno, con algo de Hierro, calcio
y aluminio. El manto superior está compuesto de olivino y piroxeno
(silicatos de hierro y de magnesio),
calcio y aluminio. Conocemos está información a partir de
datos sísmicos; las muestras del manto superior llegan a la superficie
como lava de los volcanes pero la mayor parte de la Tierra es inaccesible.
La corteza es, fundamentalmente, cuarzo (dióxido de silicio) y otros
silicatos como feldespato. Tomada en conjunto la composición de la
Tierra en masa es:
34.6% Hierro
29.5% Oxígeno
15.2% Silicio
12.7% Magnesio
2.4% Níquel
1.9% Azufre
0.05% Titanio
La Tierra es el cuerpo más denso
del sistema solar.
Los otros planetas
terrestres probablemente tienen estructuras y composiciones similares
con algunas diferencias: la Luna tiene, como mucho,
un pequeño núcleo; Mercurio tiene
un núcleo enorme (en relación a su diametro); los mantos
de Marte y la Luna son mucho más gruesos;
Ni la Luna ni Mercurio parecen tener cortezas diferenciadas quimicamente;
la Tierra parece ser el único planeta con núcleo dividido
en capa interna y externa. Adviértase, no obstante, que nuestro
conocimiento del interior de los planetas es fundamentalmente teórico,
incluso en el caso de la Tierra.
A diferencia de los otros planetas
terrestres, la
corteza de la Tierra está dividida en varias placas sólidas
independientes que flotan sobre el manto caliente subyacente. La teoría
que describe esto es la tectónica de placas. Se caracteriza
por dos procesos principales: separación y subducción. La
separación ocurre cuando dos placas se alejan una de otra y se
crea corteza nueva por el ascenso de magma desde el interior. La subducción
ocurre cuando dos placas colisionan y el borde de una se hunde bajo el
de la otra y termina siendo destruido en el manto. También hay
desplazmiento transversal en algunas fronteras entre placas (p.e. la falla
de San Andrés en California) y colisiones entre placas continentales
(p.e. India con Eurasia). Actualmente se identifican ocho placas principales:
-
de Norteamérica - Norteamérica, Noroeste del Atlántico
y Groenlandia

-
de Sudamérica - Sudamérica y Sudoeste del Atlántico
-
Antártica - La Antártida y el oceano que la rodea
-
Eurasia - Nordeste del Atlántico, Europa y Asia, excepto la India
-
Africana - Africa, Sudeste del Atlántico y el Oeste del Oceano Indico
-
Indo-Australiana - India, Australia, Nueva Zelanda y la mayoría
del Oceano Indico
-
de Nazca - El Este del oceano pacífico adyacente a Sudamérica
-
del Pacifico - La mayor parte del pacífico (¡y el sur de California!)
También hay otras veinte o más pequeñas placas como
las de Arabia, Cocos, y de Filipinas. Los terremotos son mucho más
comunes en los bordes delas placas. Marcar sus apariciones hace mucho más
fácil ver los límites de las placas (derecha).
La superficie de la Tierra es muy joven.
En un periodo relativamente corto (en términos astronómicos)
de 500 millones de años, mas o menos, la erosión y los procesos
tectónicos han destruido y vuelto a crear la mayor parte de la
superficie terrestre y así se ha eliminado casi todo resto superficial
de la historia geologica previa (tal como cráteres de impacto).
De manera que la historia inicial de la Tierra ha sido borrada practicamente.
La Tierra tiene de 4.500 a 4.600 millones de años de edad, pero
las rocas más antiguas conocidas sólo tienen 4.000 millones
de años y las demás de 3.000 millones son raras. Los fósiles
más antiguos tienen menos de 3.800 millones de años de antiguedad.
No quedan huellas del periodo incial en que la vida apareció en
el planeta.
El 71% de la superficie terrestre está cubierto
por agua. La Tierra es el único planeta conocido en el que
puede haber agua líquida en la superficie (aunque puede haber etano
o metano líquidos en la superficie de Titán
y agua líquida bajo la superficie de Europa).
El
agua líquida es, por supuesto, esencial para la vida tal y como
la conocemos. La capacidad calorífica de los oceanos es muy importante
para mantener la temperatura terrestre relativamente estable. El agua líquida
también es responsable de gran parte de la erosión y envejicimiento
de los continentes terrestres, un proceso único en el sistema solar
actual (aunque puede que se haya dado en Marte en el pasado).
La atmósfera terrestre contiene un 77% de
nitrógeno, 21% de oxígeno, y trazas de argón,
dióxido de carbono y agua. Probablemente había mucho más
dióxido de carbono en la atmósfera poco después de
la formación de la Tierra, pero desde entonces la mayor parte se
ha incorporado a las rocas en forma de carbonatos
y, en menor medida, disuelto en los oceanos y consumido por las plantas.
La tectónica de placas y los procesos biológicos mantienen
un flujo continuo de dióxido de carbono desde la atmósfera
hacia estos "consumidores" y de vuelta a la atmósfera. La pequeña
cantidad de dióxido de carbono presente en la atmósfera
en un momento dado es muy importante para el mantenimiento de la temperatura
de la superficie terrestre mediante el efecto
invernadero. Este efecto invernadero eleva la temperatura media superficial
unos 35 grados centígrados sobre lo que, de otro modo, serían
unos gélidos -21 C hasta unos confortables 14 C de media. Sin él
los oceanos se congelarían y la vida tal y como la conocemos sería
imposible.
La presencia de oxígeno libre es bastante
llamativa desde un punto de vista químico. El oxígeno es
un gas muy reactivo y bajo condiciones "normales" se combina rápidamente
con otros elementos. El oxígeno de la atmósfera terrestre
está producido y mantenido por procesos biológicos. Sin la
vida no habría oxígeno libre.
La interacción
entre la Tierra y la Luna enlentece la rotación terrestre unos 2
milisegundos por siglo. Las investigaciones recientes indican que hace
unos 900 millones de años había 481 días de
18 horas en un año.
La Tierra tiene un modesto campo magnético
producido por corrientes eléctricas en el núcleo. La interacción
entre el viento solar , El campo magnético
terrestre y las capas superiores de la atmósfera terrestre causa
las auroras (véase Medio
Interplanetario). Las irregularidades de estos factores hacen que
los polos
magnéticos se desplacen con relación a la superficie;
el polo norte magnético está actualmente en Canadá.
El campo magnético terrestre y su interacción con el viento
solar también produce los cinturones de Van Allen, un par de anillos
de gas ionizado (o plasma) atrapados en órbita alrededor de la Tierra.
El cinturón externo se extiende desde los 19.000 km de altura hasta
los 41.000 km; el cinturón interior se haya entre los 13.000 km
y los 7.600 km.
Satelites de la Tierra
La Tierra tiene sólo un satélite natural, la Luna.
Pero...
-
miles de pequeños satélites artificiales han sido colocados
en órbita alrededor de la Tierra.
-
El asteroide 3753 (1986 TO)
tiene una compleja relación orbital con la Tierra; no es realmente
una luna, se ha usado para describirlo el término "compañero".
Es algo parecido alo que ocurre con Saturno
y sus lunas Janus
y Epimetheus.
-
Lilith
no existe, pero la suya es una historia interesante.
Distancia Radio Masa
Satélite (000 km) (km) (kg)
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Luna 384 1738 7.35e22
Más sobre la Tierra y la Luna
Asuntos pendientes
-
Nuestro conocimiento del interior de la Tierra deriva casi enteramente
de evidencia indirecta. ¿Cómo podemos conseguir más
información?
- A pesar de un substancial aumento de la "constante
solar" la temperatura media de la superficie de la tierra ha permanecido
muy estable durante miles de millones de años. La mejor teoría
es que esto se ha conseguido mediante variaciones de la cantidad de
dióxido de carbono atmósferico que regula el efecto
invernadero. Pero ¿cómo se ha conseguido? La Hipótesis
Gaia afirma que la biosfera se autoregula de forma activa. Una análisis
más detallado sobre Venus y Mercurio podría proporcionar
datos.
-
¿Cuanto dióxido de carbono más podemos arrojar a la
atmósfera antes de acabar como Venus?
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